⚡ Un cargador de 65 W puede cargar un móvil a 18 W y estar funcionando perfectamente.
La potencia indicada es la que puede ofrecer. El consumo real depende del dispositivo y de la compatibilidad entre cargador, cable y protocolo. Para entenderlo, conviene distinguir cuatro magnitudes: 🔹 Voltios (V): tensión eléctrica. 🔹 Amperios (A): corriente que circula. 🔹 Ohmios (Ω): resistencia al paso de la corriente. 🔹 Vatios (W): potencia eléctrica. La ley de Ohm las relaciona: V = I × R. En corriente continua, la potencia se calcula así: P = V × I. Por ejemplo, una salida de 12 V y hasta 2 A puede proporcionar hasta 24 W. 📌 Un caso práctico: un equipo que necesita 12 V y 1 A puede utilizar una fuente regulada de 12 V y 2 A, siempre que coincidan la polaridad, el tipo de corriente y el conector. Utilizar una de 19 V puede dañarlo. Con USB aparece otra distinción fundamental: USB-C describe el conector; la carga rápida depende también del protocolo y del cable. USB PD permite acordar la alimentación, PPS añade ajustes de tensión y el cable debe soportar la corriente y potencia necesarias. En cargadores con varios puertos, además, la potencia disponible puede repartirse. En esta nueva infografía de Infograph explico estos conceptos con ejemplos, comparaciones y una guía visual para interpretar las etiquetas. Voltios correctos. Amperios suficientes. Cargador y cable compatibles. 🔗 palentino.es/infograph #Electrónica #USBC #CargaRápida #Tecnología #Infograph
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